Manicure en casa

28
Abr

Manicure en casa

  • Publicado por: - WeekOn
  • Comentarios desactivados en Manicure en casa

Para hacerte una hermosa manicure, asegúrate de tener todos los instrumentos correctos.

Vas a necesitar:

Quitaesmalte, algodón, cortador de cutículas, pulidor de uñas, cortaúñas, lima de uñas, crema para cutículas o crema para manos, esmalte de uñas, base para esmalte o base de uñas ,esmalte sellador.

Prepara tu espacio de trabajo.

El esmalte y el quitaesmalte pueden dañar distintos tipos de superficies, como la ropa, los acabados de madera y el plástico. Usa una camisa o remera vieja y accesorios poco costosos, sentate frente a una mesa y protege este mueble con un film y arriba una tela de algodón. Asegúrate de que el mueble que utilizas y los objetos que estén alrededor no sean particularmente valiosos o importantes, ya que se pueden producir salpicaduras o un derrame del esmalte.

Quita el esmalte anterior de tus uñas

Algunos tipos de quitaesmalte pueden secar el área de la uña y los alrededores. Te recomendamos conseguir uno que no produzca tal sequedad, aunque no tenes de qué preocuparte a menos de que tengas reacciones alérgicas graves.

Si tenes uñas falsas (uñas acrílicas) y queres conservarlas, elegí un quitaesmalte que no las reseque y no las dejes en remojo por mucho tiempo.A menos que lo utilices una vez al mes o menos, no uses un quitaesmalte que contenga acetona. A pesar de que la acetona quitará el esmalte con mayor facilidad, también puede dañar tus uñas.

Corta y limar

No las dejes muy cortas. Con una lima de uñas, dales una forma pulcra y suave. Roza la uña con la lima delicadamente en lugar de arrastrarla contra ella. Hacerlo con mucha fuerza de ida y vuelta debilitará tus uñas y hará que se rompan. Gira la mano que tiene la lima en cada roce para crear una curva suave en lugar de ángulos. No limes demasiado: solo barre cualquier punta o aspereza que el cortaúñas haya dejado.

Sacale brillo

Con un bloque pulidor o lima  para pulir y polvo abrillantador, pule la superficie de la uña un poco para emparejar la superficie y para suavizar las rugosidades. Recuerda no pulir demasiado; adelgazar mucho la uña puede debilitarla. Que las uñas queden planas de borde a borde no es práctico ni necesario. Un pulidor suave y flexible hará un mejor trabajo en los lados de la uña y también en el medio.

Te recomendamos pulir las uñas después de bajar las cutículas, por si queda algún residuo. De esta forma, eliminarás los residuos de cutícula durante el proceso. Al ser delgadas, suaves y no estar fuertemente unidas, las cutículas deben desprenderse fácilmente.

Remojo

Remoja tus manos solo por unos minutos. EL agua y el jabón ayudarán a que se desprenda la suciedad, la piel muerta y el polvo que quedó luego de limar y pulir las uñas. También ayudará a suavizar las cutículas. Utiliza un cepillo para uñas para limpiar tus uñas y la piel alrededor con delicadeza. Limpia suavemente por debajo de las uñas si es necesario quitar algún tipo de suciedad.

Si tenes la piel seca o la uñas frágiles, no debes remojarlas, solo enjuagarlas.

No exageres al limpiar debajo de tus uñas, ya que podes dañarlas si quitas la sustancias blanquecinas en polvo que son en realidad parte de la uña.

Prepara tus cutículas.

Seca tus uñas y aplica la crema para cutículas. Usando un moldeador de cutículas, baja la cutícula con delicadeza. No las fuerces y nunca las cortes. Aún si el equipo está esterilizado, quitar la cutícula puede causar infecciones y dejar vulnerable el borde menos protegido de la piel. Quita el exceso de crema con un pañuelo de papel o toalla, en la dirección que empujaste para bajarla.

Decorate con una crema para manos o loción.

Toma un poco de loción o crema para manos y espárcila con masajes sobre tus manos. Si tenes la piel muy seca, usa una loción hidratante intensiva, si no, cualquier loción regular servirá. Asegúrate de frotar la loción por dentro y alrededor de las uñas y deja que absorba por 30 minutos o más.

Este proceso también se hace después de pintar las uñas y permitir que se sequen por completo. Se hace del mismo modo como antes de pintar. Para la piel muy seca, aplica una loción oleosa antes de dormir y despues te pones guantes de algodón y a la cama! . De este modo, logras que la loción permanezca en la piel y funcione por más tiempo sin restringir tus actividades productivas.

El esmalte no se queda en las uñas si estas aún tienen crema humectante, así que toma un hisopo remojado en quitaesmalte y pásalo rápidamente sobre las uñas para quitar la loción. Limpia el exceso de quitaesmalte de inmediato para mitigar el daño en las uñas.

Aplica la base.

Cubre la uña con un poco de base o endurecer de uñas. Esto emparejará las rugosidades y desniveles que aún puedan quedar en la uña, ya que servirá como una primera mano para el esmalte, ayudará a que este dure más y hará que el color no tiña tus uñas.

Pinta tus uñas.

Elegí el esmalte que más te guste. Comenza con una capa muy delgada en tus uñas. Sumergí la brocha en la botella de esmalte y, mientras la sacas, gira suavemente la brocha alrededor del borde interno de la botella para quitar el exceso de esmalte. Lentamente, pinta una franja vertical desde el centro de tu uña. Luego, pinta otra franja en cualquiera de los lados de la primera. Intenta pintar hacia el borde, aunque es mejor dejar un pequeño margen que pintar la piel en uno de los lados.

Inclina la brocha un poco hacia adelante, presiona suavemente de modo que las cerdas de abran un poco formando una curva nítida y arrástrala suave y delicadamente sobre toda la uña para pintarla. No apliques una gota de esmalte sobre la uña y empiece a esparcirla. Las gotas o chorros significan que hay mucho esmalte en la brocha o que el esmalte se desliza lentamente. Las rugosidades sutiles deben suavizarse por sí solas debido a la gravedad. No obstante, en los lugares que no tienen mucho esmalte significa que pusiste muy poco esmalte o que pintaste con mucha presión.

Si ya se secó, sumergí un hisopo en el quitaesmalte elimina la pintura. También puedes utilizar un rotulador de retoque para uñas, que los venden en la mayoría de farmacias. Tene cuidado de no tocar la uña con el hisopo o el rotulador, ya que si lo haces tendrás que pintar esa uña de nuevo.

Deja que tus uñas sequen. Trata de no mover mucho tus uñas o el esmalte puede manchar. Espera unos 10 o 15 minutos para que se seque. Es posible que puedas acelerar el secado con un ventilador. Al quitar el olor de esmalte fresco, el ventilador eliminará ese recordatorio que indica que el esmalte aún no ha secado por completo.Después de que la primera capa se haya secado, aplica una segunda capa si lo deseas. De esta forma, te asegurarás de lograr un color intenso y parejo. Después de que la primera capa se haya secado, puedes poner diseños con un pincel o brocha, un aerógrafo, o usando plantillas o aplica la técnica de decoración que más te guste. También podes poner diamantes de imitación u otras opciones. Omitir la aplicación de la capa base o incluso aplicar una sola capa de color te dará resultados aceptables con frecuencia. Sin embargo, las capas adicionales añaden un extra a la calidad inicial de la superficie.

Aplica el esmalte sellador.

Termina con un sellador claro y dale a tus uñas una protección contra rasguños y que evite que la pintura se descascare, además de dejarlas suaves y resistentes. Este paso es sobre todo importante para diseños que no cubren la uña por completo. Además, también añade brillo. Déjalo que seque por completo y ¡diviértete con tus recientes uñas nuevas!

WeekOn

'
All copyrights reserved @ 2016 - Design & Development by Quilsoft